Al tratarse de un examen oficial y debido al gran volumen de estudiantes a los que hay que evaluar tenemos que ajustar las plazas ofertadas en cada convocatoria en función de las condiciones técnicas, logísticas y de espacio disponible para cumplir los protocolos y garantizar el buen desarrollo de dichos exámenes.

Se garantiza que todo estudiante que haya recibido el APTO se pueda examinar en el cuatrimestre en el que ha recibido la formación, pero, si el alumno se inscribe en una convocatoria en la que las plazas ya han sido cubiertas, tendrá que registrarse en la siguiente convocatoria disponible.